- Lo sufriste en plena adolescencia… ¡Me ha llegado a dar miedo un plato de macarrones! Tenía la creencia irracional de que el olor de la comida me engordaba y entonces evitaba pasar delante de lugares que olían a comida.
- ¿Cómo llegaste a padecer esta enfermedad? Cuando a mí me trataban todavía no estaba tan avanzado el estudio de estas enfermedades pero parece ser que cada vez hay un factor genético. Los expertos dicen que hay un 60% de predisposición genética. También hay factores sociales ya que nuestra sociedad constantemente es muy superficial. La moda y la publicidad no se vigilan lo suficiente y las personas no vivimos ajenas al mundo y todo esto nos afecta.
- ¿Y cuál es el momento clave para superar esta enfermedad? En el momento que yo me sentía que ya había recuperado bastante peso y me di cuenta de que llevaba mucho tiempo ingresada en un hospital y no quería morirme por esto sino que quería estudiar, trabajar y vivir con mi familia.
- ¿Hasta que punto es clave el apoyo familiar para afrontar esta situación? Cuando la anorexia entra en una casa afecta a todo el mundo y el apoyo familiar es esencial porque sola no se puede superar. Para superar la enfermedad hay dos patas de apoyo. Y una de ellas es la familia porque a la mínima que tú das un paso atrás te dan el empujoncito para que no decaigas. Por otro lado, obviamente están los médicos.
- ¿Qué consejos darías a aquellas personas que están sufriendo la anorexia? Todo lo que tú puedes decir a una enferma que no está dispuesta a curarse es en vano. Cuando estaba enferma era como si estuviera inconsciente. Lo que me decían me entraba por una oreja y me salía por otra porque estaba obsesionada con mi imagen. Pero les diría que confíen en los médicos.
- ¿Y a la sociedad en general? Que vigilemos sobre todo el mensaje de la publicidad porque son valores que transmitimos y los adolescentes son como esponjas. Si van por la calle y ven a una modelo que está por debajo de su peso esta modelo es el referente de la adolescente y vamos mal porque lo que buscamos es que la gente viva con un peso sano dentro de la normalidad
- Después de cuatro años de superar la enfermedad escribes este libro. ¿Cuáles han sido los episodios más duros de reproducir? El sufrimiento de estar en la espiral anoréxica cuando cada vez comía menos y tenía más creencias irracionales de la distorsión de mi imagen corporal. Pero uno de los momentos más emotivos del libro es el capítulo que se incluye de mis padres explicando lo mal que lo pasaron porque en aquellos momentos no era consciente.
- Durante la entrevista nos acompaña tu madre, Imma. ¿Cómo vivió usted como madre toda esta situación? Imma: Se pasa muy mal porque no puedes hacer nada. Es un sentimiento de impotencia. Tú no puedes ponerle la comida en la boca y ves que lo único que necesita es comida aunque es incapaz de comer. No es que no quiera sino que está tan enferma que no puede y entonces los que están a sus alrededor tienen que entenderlo.
- ¿Qué pueden hacer entonces los padres? Imma: Por ejemplo, la ACAB hace sesiones de ayuda mutua con los padres. En ellas llegué a entender que la anorexia es una enfermedad muy larga que al menos durará tres años. La anorexia es muy dura y hay que ser muy valiente para afrontarla y poder superarla.
- Maria, también uno de los mensajes a través tú testimonio es que la anorexia es una enfermedad que se puede superar, ¿no? ¡Sí , por supuesto! La anorexia es una enfermedad muy grave ya que en un 60% se cronifica y un tanto por ciento de las personas afectadas muere. Pero la anorexia es una enfermedad muy grave que se puede superar con mucho esfuerzo y poniéndose en manos de los profesionales.
- Fue tu caso… Ahora llevo una vida totalmente normal. Estudio y trabajo.
- En el libro también habla de dos Maries, la sana y la enferma que conviven en el mismo cuerpo. ¿Cómo es la Maria después de la anorexia? Cuando se supera una enfermedad como la anorexia nada vuelve a ser igual. Después de estar a punto de perder la vida por una cuestión tan aparentemente extraña o ilógica como puede ser matarse de hambre en pleno siglo XXI con una familia sin necesidad cambias de alguna manera.
La MeVa AnOrÈxIa
CiElO lAtInI eNtReViStA

Cielo Latini es una joven argentina de 22 años. Recién acaba de terminar su carrera profesional de periodismo y tiene verdaderamente una belleza excepcional que podría hacer creer a uno que es una modelo de alta escala en las pasarelas internacionales.
"Abzurdah", un libro en donde Cielo relata la terrible angustia con la que un día despertó y de la cual aún no puede librarse. La bella argentina dice que esta misma desesperación fue la que la llevó hasta la anorexia.
"Sentía culpa todo el tiempo, culpa de comer, de verme al espejo, y empecé a obsesionarme, más que con mi peso, con la perfección. Quería ser perfecta para que la gente me aceptara".
La historia desde el principio
Cielo Latini sufrió de niña, como muchas jóvenes sufren, burlas en su escuela por tener unas libras de más. Claro que a los 13 años, cuando la figura de una mujer empieza a formarse, es normal que las libritas de más de pronto aparezcan.
Pero Cielo no lo vio así. Empezó a hacer dietas y ejercicio excesivo para bajar de peso y al mismo tiempo comenzó a ser 'popular', buscada por los chicos, admirada por las niñas y Cielo fue motivada a seguir y seguir para no poder parar.
"De pronto empecé a perder peso y mi teléfono comenzó a sonar, entonces dije ‘era eso che, estaba gorda’ y comencé con las dietas", nos explica Latini.
Como sus padres centraron de pronto su atención en su obvia falta de peso, Cielo decidió murase sola para poder hacer lo que quisiera con su vida.
¿Por qué yo?
"Yo decía: es mi cuerpo, es mi vida y hago lo quiera con él. A decir verdad, mis padres y mis amigas quisieron ayudarme, pero yo estaba tan negada que me alejé", comenta ya sin dolor alguno.
Viviendo sola, Cielo tenía total libertad para hacer todo lo necesario para mantenerse delgada. "Midiendo 1.70 metros (5.57 pies) llegué a pesar 40 kilos (88 libras) y yo me seguía viendo gorda. Fue una locura", explica.
Hasta que llegó el día en que la tristeza de Cielo no tenía remedio e intentó suicidarse tomando una caja entera de pastillas para dormir. "Pasé casi un día así, dopada, rapada y destruida. Una amiga me encontró y me internaron en el hospital, pasé tres meses ahí".
"Me di cuenta de todo"
Para Cielo no fue fácil admitir que padecía una grave enfermedad que estaba matándola lentamente; pero después de verse con una realidad brutal en los huesos y sin un ápice de vida asomándose por sus ojos, decidió ser una sobreviviente.
En el hospital donde estuvo internada tanto tiempo conoció a un gran psicoanalista que la sigue atendiendo el día de hoy. "Néstor fue mi salvador, no hubiera podido lograrlo sin él".
Hoy, Cielo lleva una profunda terapia psicológica además de cuidar su dieta con un nutriólogo y recibe atención médica continua debido a las múltiples secuelas que quedaron después de la enfermedad.
Pese a todo Cielo es feliz, infinitamente feliz. Es actualmente la vocera de la campaña contra la anorexia y la bulimia "Quiérete" de Cyzone, continúa cosechando éxitos con su libro autobiográfico "Abzurdah" y sigue en el camino de las letras con una nueva novela que está a punto de terminar.
En su nombre lleva la gloria, Cielo es una de las pocas jóvenes que puede decir que ha superado casi por completo la anorexia.
CoNsEcUeNcIaS dEl AyUnO pRoLoNgAdO
AnOrExIa NeRvIOsA

En la anorexia nerviosa existe un afan obsesivo por bajar de peso, y en la medida en que esta conduta sea exitosa, no es vista como problematica. Los pacientes tienden a observar su perdida de peso como un logro , mas que como una alicción, por lo que tienen una motivación limitada al cambio.
La perdida de peso es el resultado de una restricción muy fuerte de la ingestión de alimento. Otras conductas que contribuyen a la disminusión de peso son el ejercicio excesivo y, en algunos individuos, tambien condustas extremas para el control de peso, como el vomito autoinducido y el abuso de laxantes y diúreticos.
Con base en el despliegue de estas conductas se identifican dos tipos de anorexia nerviosa, segun el DSM-IV; la anorexia de tipo restrictivo, en la cual los pacientes no se involucran en episodios de ingestión compulsiva de alimentos o en la practica de condustas compensatorias purgativas, y la anorexia tipo compulsivo/purgativo, en la cual los apcientes se involucran en episodios de ingestion voraz o en prácticas purgativas para el control de peso.
REFERENCIA: Esther Casanueva. Nutriologia Medica. Tercera edición. Editorial Medica Panamericana. 2008
PrImErO lO pRiMeRo
Para poder entender estos trastornos, primero tenemos que entender sus conceptos:
en muy poco tiempo. Se disminuye el aporte alimenticio de todo lo que se considera que puede engordar, de modo que se llegan a ingerir cantidades ínfimas de comida y/o se provoca permanentemente el vómito. Generalmente, se combina con ejercicio físico intenso.





